Flamenco

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este poema lo escribí en el año 1985, para conmemorar el retorno de Ana Esmeralda…

Negros gavilanes sangretoro
rasgaron el silencio de la noche,
castañuelas agridulces ronronearon,
y en el patio sin luna del cortijo
una gitana morena, vestida de ojeras y encajes,
eleva los brazos hacia el cielo y acaso vuela.
Siento que sus pies de tierra la están llamando
para huellar con caricias la ardiente amada
y golpear,
y amarodiar,
¡Taconear!
Ta, ta, tacatá, ta, ta, tacatá…
Hasta alcanzar, con un delirio de mil espasmos,
un clímax preñado de lujurias gitanas.
Carbones encendidos contemplan el milagro,
manos embrujadas tamborilean,
y unquejidorugido de gargantas desgarradas cruza el aire
AAAAAyyyyyyyyy
Y la tierra palpita bajo sus pies como un corazón enamorado
Ta, ta, tacatá, ta, ta, tacatá…
y sus brazos vuelven a elevarse,
y retuercen la noche en busca de alguna estrella,
y caen…
AAAAAyyyyyyyy
Ta, ta, tacatá, ta, ta, tacatá…

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