Una sombra en el espejo (o la historia de una tristeza, en cuatro estaciones)

 

tristeza I

¿Qué es la tristeza? me preguntó
un día mi sombra en el espejo.
La tristeza, le dije, es un ave voraz
que roba las palabras,
es una encrucijada desnuda de caminos,
es un andar sin huellas hacia el centro de la nada.
La tristeza es entonces, inquirió mi sombra en el espejo,
un tipo de agujero negro que te perfora el alma.
Posiblemente sea, le respondí incierta,
la ausencia de uno mismo.
Y la ausencia de uno mismo, insistió mi sombra,
posee algún rostro que este espejo sea capaz de reflejar.
Mas de mil rostros tiene la tristeza,
la mía se asemeja a un ave rapaz.
Un ave rapaz que me aprisiona me arrastra y me desgarra,
hasta que, huérfana de mí,
muda e indefensa, sin saber a dónde ir,
me arropo debajo de su ala.

Tristeza II

Lánguidos, los días se desploman del calendario,
desfilan anónimos por delante del sofá,
los intuyo perezosos e insaciables…
Dentro del espejo, escondida detrás
de mi propia sombra, la tristeza observa.
La miro.
El miedo me estanca.
Emboscada tras el enemigo que me habita,
la tristeza fragua sus ardides.
Yo me precipito en el vacío,
Me ahogo.
Entonces, entro en el espejo.

Tristeza III

¿Alicia dónde estás?
Me busco y no me encuentro.
¿Será la tristeza este viento frio que me hiela la memoria?
¿Dónde están mis recuerdos?
Abro todos los cajones, reviro los armarios…
“A veces, para siempre es sólo un segundo”,
comenta el sombrerero en el oído de mi “muchosidad”
Me siento extraña.
Risas y susurros interrumpen el silencio.
Una oruga contempla mi indecisión,
“Un viaje de mil millas comienza
con un solo paso”, me dice.
Quiero desaparecer
Mi sombra sonríe

Tristeza IV

Imperturbables, los días prosiguen su letanía.
El espejo es una habitación blanca sin puertas ni ventanas,
un laberinto de humo habitado por sombras.
Busco la mía.
¿Quién eres tú?, le pregunto a mi sombra
al verla saltar hacia afuera del espejo
Tu tristeza, me dice con convicción.
y, sin más dilación, abre la puerta que da al jardín.
Yo deseo ir con ella,
pero el espejo no me deja salir

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