Por la ventana

Las copas de los árboles
Las antenas de los tejados
Las tormentas estivales
El humo de las chimeneas
Las nubes preñadas de aguacero
La niebla densa de la mañana
La pizarra de la escuela
El primer vuelo de los mochuelos
Y el uniforme de la nena

Que abran todas las ventanas
Que haya vida en la escalera

Las botas negras del transeúnte
Los socavones de las aceras
Los baches de la calle
Los gritos de la portera
La lluvia que repiquetea en los cristales
El niño que salta los charcos
El mendigo que duerme al relente
Los ojos que observan el tragaluz
Y los pasos que pasan apresurados

Que haya ropa en el tendal
Que haya trabajo y escuela

El edificio de enfrente
El tendal de la vecina
El niño que reniega la escuela
El dueño de la botica
La niña que juega rayuela
El perro del hortelano
El carro de la panadera
Los juegos de los chiquillos
Y el bullicio de la escalera

Que haya comida en el plato
Que haya alegría a la mesa

El humo de las chimeneas
Las botas negras del transeúnte
El tendal de la vecina
Los gritos de la portera
El primer vuelo de los mochuelos
La niña que juega rayuela
Las antenas de los tejados
El mendigo que duerme al relente
Y el niño que reniega la escuela

Que haya ecuidad en las calles
Que las ventanas permanezcan abiertas

Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s